#017. incógnita

Junio 3, 2009

Con principio de autopsia, la velocidad del verde de la calle se comportaba de manera sutil y aletargada, como una pieza clásica de la modernidad o como los ‘20th century boys’ que se paran en la esquina de mi casa.

Las botellas que se vacían en espiral no sirven para beber la circunferencia de tu sangre, porque la iniciativa resulta de un instinto animal y las apuestas nacen de un huracán de risas podridas.

Protégeme como si fueras la venganza de mis humillaciones, como la bomba de tiempo en la que se convirtieron mis ojos, los ojos de un dandy efímero y vividor lleno de partículas elementales como lo son las promesas adolescentes que jamás llegaron y jamás llegarán.

#este fue el que leí en eso del Barros Borgoño.

#016. dualidad

Junio 3, 2009

Seguimos siendo los mismos zombies drogadictos de siempre y la meditación alcohólica que te sale por los ojos es sin duda la parte de uno de tus soles color azul, ese azul tan nébula.

La cartografía desechable de tus corazones encerrados desprende toda la emoción carcomida por el pasado húmedo de tu conquista. Como nos gusta el ron en ese vaso de leche triphop revolcado parecido al manjar líquido que resulta la tarde aquella tarde llena de capas como la heroína esa que tanto nos gusta.

Los fantasmas que salieron a abrazarnos así tan emotivos y tan cálidos, hasta nos hicieron olvidar lo mal que pretendíamos estar y solo sabemos que aquella figura de antepasados trágicos se nos perdía entre medio del fluor de nuestra maldad y no podríamos hacer mucho mas que subir el volumen y mancharnos hasta los sentidos con esa lactosa penetrante.

#segunda parte de ‘pentagramas”.

#015. fandango

Junio 1, 2009

Como los gatos que callejeaban por entre la basura de tus altares, persiguiendo el aroma asexuado de los enojos moribundos que han sido hilvanados como construyendo un muñeco de espuma y género reciclado. Como los cronopios a lo Tim Burton que jamás haremos o las medusas que nadan ahora en el ron que compramos anoche mientras caminábamos por entre los huérfanos de la calle mas paranoica de la ciudad.

Dijiste que un día llegaríamos a reírnos de las personas que no nos amaron o de las que simplemente se arrepintieron a medio camino de nuestros pantanos, porque después de habernos iniciado y cancelado tantas veces el afecto / defecto que ni siquiera retocar la escena con photoshop serviría para no sufrir de alcohol.

Entonces a veces en la noche de porno bauhaus, cuando ya todo fue dicho solo nos queda pararnos a bailar y darnos cuenta que el amor eterno pasó de moda hace tanto tiempo, que casi lo habíamos olvidado.

#014. trío / escala

Mayo 31, 2009

Puse un montón de tréboles cuatro hojas en tu estómago pero ninguno fue capaz de deshojarse ni convertirse en el interior de una carcajada y mucho menos ser la atracción principal de tus juegos. Organizamos un acuerdo de muerte en donde hablaríamos sin comas ni puntos finales hasta que se nos acabase el aire y en una de esas quizá hasta la pena.

# Promesa de amor | era algo triste, pero en el microcosmos de la modapop, nada es realmente triste.

#013. carne

Mayo 31, 2009

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Podría ser triste la noche, pero para que si mi formato zombie es diferente, mi formato quiere un ‘Dancing Queen’ o un ‘Protège Moi’ o quizá un ‘Fashion TV’.

Podría ser porno la noche pero al parecer ella tenía otros planes, unos con un poco mas de cadencia y sensualidad. Pop, retro, vintage, kitsch y hasta salsa pero sin fideos ni corbatitas y asi la cumbre a la orilla de la canción se convirtió en nuestro cubil empastillado, sonó ese tango llorón y todos se lamieron y relamieron las heridas y los salivales.

De pronto, sexy boy, oh, sexy boy mi sexy boy, mi taxi boy, mi barbie girl, con él nunca se sabe.

Y al final, a quien le importa lo que yo haga o diga si teníamos nuestra propia fiesta Almodóvar pero sin Pepy, Lucy y Bom ni otras chicas del montón, solo nosotros que no nos conformamos con el olvido ni con las heridas sexuales.

# Nació de un ejercicio en el taller de HH, en donde debíamos escribir sobre una de nuestras mejores fiestas. Y se llama carne, porque ‘porno’ significa ‘carne’.

#012. no | despedida HH

Mayo 30, 2009

Esto sucedió cuando HH se fué de Chile, nos hizo reescribir uno de sus  primeros textos. Antes de mi, leyeron mis amigos/compañeros Pablo Orellana, Andrea Jiménez y Felipe Fierro.

No creo que ustedes estén tan solos y mucho menos que el mundo los tenga tan abandonados. Ustedes, amigos, que al mirarlos a los ojos no crean mas que cadáveres y que nadie pensaría que a sus veintitantos no serían más que la desdicha y la falta de ideales arrojados por este siglo de las luces (de neón).

Ustedes que se relamen las costras luego de arrancarlas y son tan eclécticos como para creer en algo sublime, en algo que les pueda quitar el hambre o por lo menos que les pueda quitar el sueño.

Porque somos los hijos del desquite, del desayuno solitario y la televisión nocturna, somos hijos de las escenas porno eróticas de nuestros padres, por eso cargamos un inconsciente y explícito libido surrealista.

Somos hijos de tantas cosas que nada nos sorprende, nunca hemos querido luchar porque no nos interesa. Mientras un beso nos haga sentir bien nos seguiremos besando hasta el cansancio y le diremos adiós a los respetables hijos de la miseria.

Un día tomaremos nuestros corazones a punto de reventar con las manos moreteadas, y pagaremos todas las colillas que nos quedan.

No creo, amigos, que seamos capaces de perder algo porque al final quizá nunca hemos tenido nada.

Y aquella posibilidad de violencia tan cadáver y tan deliciosa como un doppelgänger haciendo mímesis de la naturaleza muerta, esa que cae por los escalones bajo el agua guardando algo especial de los días de mi crimen.

Y es que no me di cuenta que estaba triste hasta que me senté a verte llegar, con la suerte colgando de las orejas y el as de corazón entre mis pestañas enredadas, pensando en alguno que otro comodín fantasma o algún comodín payaso, como Houdinni encerrado en el taller del diablo o como acertijos en boca de murciélagos.

Porque cuando la belleza pasa de moda ni la resignación sirve para hacerle frente y tú ahí, intentando sonrisas con lunares sobre el labio mientras fumas con una boquilla de esas sensuales y el viento te sube la faldita esa roja que te hizo tan famosa.

Pero la moda es moda y la moda pasa y aunque seas infinita y serializada en masa sigues siendo la pancarta de mi libido como lo fue algún tiempo la anorexia o la sangre.

Por eso el azar es la divinidad más oscura de todas y el juego del revólver no siempre te deja ganar.

No quiero ver el blanco de las sábanas manchando tu perversión ilícita ni tus escrituras sexuales llenas de incertidumbre. Tampoco quiero sentir a los fantasmas borrascosos que transitan por entre tu soledad hablando como si no los viéramos.

Pero eso solo nos pasa por hacernos los idiotas.

No quiero que hables de mi ni yo de ti ni tú de él no quiero saber de tu belleza amortiguada por el maquillaje que te absorbió el mar. No quiero que la espuma te ataque con su boca ni sus manos y mucho menos que te llene de sal el vestido y tus lagrimas irrespetuosas llenas de silencio.

Quiero dos corcheas tatuadas en mi espalda y que el arpegio de tu voluntad se vaya diluyendo de a poco como un fenómeno de sangre hasta convertirse en una escena disonante y perpetua.

#Este fue uno de los primeros ejercicios de reescritura que nos dió como tarea Paula Ilabaca, en el taller de Poesía Latinoamericana.

#009. defectos

Mayo 3, 2009

Para NY.

Ni el sexo ni el género impidieron la vorágine de querer ver la licorería ante mis ojos, no hubo vidrio ni cigarrillo capaz de detenerme. Sabíamos que la censura era tu peor artimaña, por eso rompí tu corazoncito temeroso escandaloso / preocupado, por eso rompí tu corazoncito tú.

Fue la oportunidad indeseada que tuvimos de morir a manos del fervor.

Fuimos tan hermosos y opuestos que el fuego entre nosotros hizo arder a todos nuestros amigos convirtiendo esta ciudad en un orfanato con el suelo sucio y las cortinas destrozadas.

Nos hice convertirnos en el ojo del huracán, en el hueso desenterrado por un extraño, en la sombra que se derrama de algún accidente, en el humo que se escapa de tu biología, nos hice convertirnos en la maquinaria desperfecta de nuestro futuro.

Nos hice tantas cosas, que no comprendo por que siempre vuelves.

Era un día grisáceo como fotografía de polaroid, todos caminaban con frío sin siquiera notar su falta de ideales, absortos en sus inconcientes y parafilias

Individuos sin años y bebes con barba, risas estupidas en corazones retorcidos ingenuos pero perversos, perversos pero inocentes.

Una jauría libidinosa puesta en libertad, en un paseo de ideas infectuosas tapados en antifaces de trasnoche como si vinieran de alguna casa de orgías.

Pecados transparentes en cuerpos malolientes, sonrisas decadentes para finales indecentes.

#Ejercicio poético a partir de una fotografía de nuestra elección. Yo no recuerdo cual fue la foto, ni cómo se llamaba el autor, pero recuerdo que salían unos niños con síndrome de dawn caminando junto a unos ancianos.